.


Share on Facebook

Quitarse del tabaco

La nicotina es una de las sustancias más adictivas para el ser humano. Aún enfrentándose a las consecuencias nefastas del tabaco y sufriéndolas directamente, mucha gente es incapaz de quitarse del tabaco.

Un estudio del año 1992 realizado por el instituto Gallup indica que si pudieran volver atrás y escoger nuevamente, un 70% de los fumadores con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años no empezaría a fumar, un 66% de indicaron que deseaban quitarse del tabaco. Aproximadamente la mitad de estos fumadores adolescentes habían intentado quitarse del tabaco pero fallaron.

Hoy en día hay numerosos tratamientos para aquellos que desean quitarse de fumar tabaco. Las terapias de remplazo de nicotina son una de las opciones, como pueden ser los chicles de nicotina y los parches de nicotina, que pueden proporcionar un alivio a los fumadores que se quitan del tabaco evitando el síndrome de abstinencia de la nicotina, recientemente y dentro de este mismo tipo de tratamientos sustitutivos de nicotina se han comercializado los sprays o inhaladores nasales de nicotina y los caramelos de nicotina.

Otra opción es el antidepresivo bupropion (Zyban® o Zyntabac) que se ha mostrado como un tratamiento eficaz a la hora de reducir el síndrome de abstinencia de la nicotina producido por quitarse de fumar.

Recientemente un nuevo fármaco ha revolucionado el tratamiento farmacológico de la adicción a la nicotina, es el conocido Champix®.

Otra opción no farmacológica son las terapias conductuales como pueden ser las sesiones en grupo o con personal especializado, este tipo de terapias sicológicas ayudan a la persona a evitar el tabaco y continuar mediante la modificación y el refuerzo de su conducta.

Durante las sesiones de terapia sicológica se identifican las situaciones de riesgo y se refuerza la aversión al tabaco, desarrollando estrategias de defensa y control del comportamiento y estableciendo modelos de referencia.

Las terapias conductuales y farmacológicas para dejar de fumar pueden ser de gran ayuda a la hora de quitarse de fumar, especialmente si se hacen en grupo.

El cualquier caso la dura realidad es que el 90% de la gente que se intenta quitarse del tabaco fracasa en su intento o tiene una recaída que le lleva a volver a fumar en el plazo de un año, la mayor parte de los intentos fracasan en la primera semana de quitarse de fumar.


Relacionado

Deja un comentario