.


Share on Facebook

Medios fisicos en la rehabilitacion del dolor de espalda

Medios físicos en la rehabilitación del dolor de espalda

La efectividad de la crioterapia -uso terapéutico del frío- en reducir la inflamación y la discapacidad en dolor lumbar agudo no ha sido demostrada, aunque algunos pacientes dicen sentirse mejor después de la utilización de este método, por lo cual la instrucción sobre la autoaplicación del frío puede ser útil. La crioterapia puede aplicarse por medio de paquetes fríos, los cuales se envuelven en una toalla y se colocan durante 20 a 30 minutos, o de masaje con hielo el cual se aplica directamente sobre la piel con movimientos lentos durante 5 a 10 minutos, lo cual combina el efecto del frío con el mecánico
del masaje,(Nivel de evidencia IV, Recomendación grado C). El uso de crioterapia está contraindicado en casos de alteraciones sensitivas, crioglobulinemia y de hipersensibilidad al frío -una reacción alérgica de urticaria y angioedema luego de la aplicación-.(Nivel de evidencia II, Recomendación grado E).
El calor superficial no ha demostrado evidencia de que mejore el resultado en pacientes con dolor lumbar. Puede agravar la respuesta inflamatoria inicial en casos de trauma y está contraindicado en los primeros días después del evento agudo. En los estadios tempranos de movilización activa, la aplicación de calor superficial puede ser útil para facilitar los estiramientos y disminuir el dolor. La aplicación de calor se hace en la región lumbar, con la persona en decúbito prono, por medio de compresas calientes las cuales contienen dióxido
de silicona y se mantienen sumergidas en un compresero a una temperatura aproximada de 74,5 ° C; la compresa se envuelve en una toalla y se coloca durante unos 30 minutos, tiempo durante el cual se debe evaluar varias veces la piel de la persona para evitar que se presenten quemaduras. Más allá del período inicial de movilización activa, la aplicación profesional de calor no se justifica, y en su lugar se recomienda la autoaplicación en los pacientes que reporten mejoría con este método, lo cual puede hacerse con toallas empapadas en agua tibia o por inmersión en una bañera con agua tibia o llenando una botella con agua caliente y envolviéndola en toallas antes de colocarla.(64), (Nivel de evidencia IV, Recomendación grado C).dolor de espalda negro musculoso
El uso del calor está contraindicado en casos de alteraciones sensitivas, escaras, alteraciones de la coagulación y procesos neoplásicos. (Nivel de evidencia IV, Recomendación grado D).
El ultrasonido – el cual es una forma de calor profundo por medio de vibración acústica de muy alta frecuencia – y la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea -TENS, una forma de electroanalgesia – no son eficaces en cambiar el resultado en dolor lumbar agudo y crónico.(65- 67), (Nivel de evidencia II, Recomendación grado D).
No se recomienda el uso de la tracción lumbar pues no cambia efectivamente el resultado en pacientes con dolor lumbar agudo o ciática.(68). (Nivel de evidencia II, Recomendación grado D).
La tracción cervical se recomienda para el manejo del dolor cervical. Puede hacerse en forma manual o mecánica. Esta última es la más utilizada. Se le coloca a la persona un soporte occipito mentoniano atado a una cuerda, la cual a su vez es tensada por fuerzas mecánicas o por un motor; la tracción debe hacerse en unos 20 a 30° de flexión de la columna cervical, lo cual permite la apertura de los espacios intervertebrales y la relajación de la musculatura posterior del cuello; debe utilizarse mínimo una fuerza de tracción de 10 libras para al menos antagonizar el peso ejercido por la cabeza, y de 25 libras para lograr algo de separación en la porción vertebral posterior. La tracción mecánica se realiza en forma sostenida durante unos 20 a 60 minutos; la tracción con un motor puede hacerse en forma intermitente -hasta 60 segundos de tracción seguidos por 15 segundos de relajación- durante 15 a 25 minutos. La ventaja de la tracción mecánica es que el propio paciente la puede realizar en la casa, luego de una adecuada instrucción, lo cual puede garantizar un manejo ambulatorio a más largo plazo.(Nivel de evidencia III.1, III.2 Recomendación grado B). La tracción cervical está contraindicada en casos de inestabilidad segmentaria, osteoporosis avanzada, procesos infecciosos, insuficiencia vascular carotidea o vertebrobasilar, herniaciones de núcleo pulposo centrales, compresiones medulares y procesos tumorales.(69, 70). (Nivel de evidencia III.1, III.2, Recomendación grado D).

Dolor-de-espalda

No existe evidencia de que otros tratamientos pasivos tales como el masaje, la movilización pasiva, la acupuntura o el laser mejoren significativamente el dolor o la tolerancia a la actividad en pacientes con dolor lumbar o cervical.(71-74). (Nivel de evidencia II, Recomendación grado D).


Relacionado

Deja un comentario