.


Share on Facebook

Los riesgos de la soja

La soja es indudablemente beneficiosa para el organismo. No obstante, debe consumirse con moderación. Como es un alimento de moda, están apareciendo en el mercado un montón de productos derivados de la soja. Pues bien, has de saber que este vegetal es muy bueno, pero, si se consume en exceso, presenta riesgos. Aquí te advertimos de algunos:

La soja contiene fitoestrógenos, que son hormonas que se encuentran en las plantas, similares a las hormonas humanas. Pueden unirse débilmente a los receptores de estrógenos en el cuerpo. Para las personas con tumores sensibles a los estrógenos (cáncer de mama, por ejemplo) no es una buena idea el estimular estos receptores.

Las mujeres menopáusicas que no producen la misma cantidad de estrógenos que antes de la menopausia pueden beneficiarse de esta hormona de crecimiento.

La soja es nuy buena, pero con moderación. El consumo excesivo de soja puede tener efectos adversos sobre los órganos reproductivos y la tiroides. La soja disminuye la testosterona, y, de hecho, los hombres pueden sentir una mengua del deseo sexual y una disminución en el nivel de esperma. Las mujeres sufren una gama aún mayor de efectos secundarios, ya que la tiroides también se ve afectada. Cuando hay demasiada cantidad de soja en el organismo, las mujeres pueden sufrir de fatiga, falta de deseo sexual, calambres, incremento del flujo menstrual, infertilidad, depresión, pérdida de cabello, piel seca y aumento de peso.

Por otra parte, las altas temperaturas destruyen las cualidades de la proteína, lo que la hace inútil como fuente de proteínas. Algunos nutricionistas prefieren caracterizar la soja como un anti-nutriente porque contiene inhibidores de la proteasa, fitatos, saponinas e isoflavonas, que interfieren con la digestión de nutrientes y la absorción de minerales, además de incidir sobre el sistema inmunológico.

El ácido fítico que contiene la cáscara de la soja bloquea la absorción de minerales, especialmente del calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc. Y, además, el hervirla no desactiva los fitatos de la soja, como sí sucede en otros alimentos ricos en esta sustancia.

La tripsina es una enzima responsable del proceso de asimilación y degradación de las proteínas y esta acción es bloqueada por la soja. Cuando las proteínas no son completamente procesadas se pudren en el intestino, y esto genera problemas gastrointestinales. los estudios también indican que cuando la acción de la tripsina es continuamente inhibida y bloqueada, el páncreas es más vulnerable a diversas patologías, incluyendo el cáncer.

La soja también contiene una sustancia que promueve la coagulación de los glóbulos rojos, lo cual, junto con el bloqueo de la tripsina, puede inhibir el crecimiento. Y es que la fermentación de la soja puede desactivar estos efectos.

Es importante recordar que hay muchos alimentos que incluyen soja, como la margarina, los helados, pastas, panes, pastas, cereales, conservas de atún, hamburguesas de comida rápida y aceite vegetal.

Para obtener más información acerca de los riesgos de la soja, leed el libro “The Whole Soy Story”, de Kaayla Daniel. El autor declara que un nivel seguro para el consumo de soja es una cantidad de menos de 36 g por día, una cantidad similar a la que se consume en Japón, que es el país con el mayor consumo de soja en el mundo.

No obstante, vamos a terminar el artículo diciendo algo positivo sobre la soja. ¿Sabías que la soja tiene potencial para ser una nueva fuente de combustible renovable que puede sustituir a los plásticos y los combustibles derivados del petróleo? Pues sí…


Relacionado

One Response to “Los riesgos de la soja”

  1. [...] puede que nunca se termine de ver los resultados en el gimnasio. Hay maneras de combatir esta falta de deseo de entrenar, estos son algunos consejos a [...]

Deja un comentario