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El levantamiento turco

No sé si has oído hablar antes de este ejercicio, pero, si no es así, ahora te voy a dar la oportunidad de conocerlo…

El levantamiento turco es un ejercicio muy antiguo que, se cree, proviene, como su propio nombre indica, de Turquía. De hecho, debe si origen a una de las diversas formas de lucha que había en ese y otros países.

Este ejercicio estaba bastante extendido hace unas cuantas décadas, y lo empleaban no pocos de los culturistas de la llamada “edad de oro”. En esos tiempos, como ya sabes, se aprovechaban todos los ejercicios de musculación y no se desdeñaba ninguno por ser “primitivo”, como hacíamos hasta hace poco con gran facilidad.

Por suerte, muchos estúpidos mitos se están cayendo, y este ejercicio, el levantamiento turco, está volviendo a ser utilizado en el entrenamiento de alto nivel.

El levantamiento turco es un ejercicio muy completo. Trabaja todos los grandes grupos musculares y una parte algo más difícil de trabajar con otras técnicas convencionales: la cintura.  Y es óptimo para los ligamentos y tendones, que se ven exigidos de una forma más natural que con un ejercicio de pesas convencional. Por último, permite incrementar la fuerza de los hombros de una forma muy natural, con lo que ganan en flexibilidad y no sólo en potencia pura.

¿Y en qué consiste exactamente? Lee punto por punto:

1- Túmbate boca arriba con las piernas extendidas y los brazos igualmente extendidos, paralelos al cuerpo. Agarra una mancuerna con la mano derecha (puedes ir alternando cada día la mano con la que agarras la mancuerna) pero no con la muñeca por debajo, sino por arriba (es decir, agárrala como la palanca de cambios del coche, y no como agarras la mancuerna para trabajar el bíceps).

2- Sube la mancuerna, sin flexionar el brazo ni el codo, hasta que quede perpendicular al cuerpo. Debes tener , pues, la mancuerna en tu línea de visión, a la altura de la cabeza, como si sujetaras una antorcha.

3- Ahora vas a levantarte manteniendo siempre el brazo con la mancuerna inmóviles, y con la cabeza orientada a la mancuerna. No la vas a perder de vista en todo el ejercicio. para levantarte en equilibrio flexiona la pierna derecha y vete incorporando ayudándote del brazo izquierdo, con el que te vas a apoyar en el suelo. Cuando estés equilibrado, recoges la pierna izquierda y, con un leve impulso, te levantas…

4- Al final, tienes que estar completamente erguido con el brazo levantado firme y recto sujetando la mancuerna, y mirando hacia arriba.

Desde luego, este trabajo es excelente porque estás trabajando varios grupos musculares de una forma muy natural, flexibilizando los músculos además de potenciarlos. El trabajo isométrico que se realiza es óptimo porque, al potenciar la flexibilidad de la musculatura general del cuerpo, no vamos a someter a nuestros músculos a un esfuerzo tan exigente como los ejercicios que trabajan la fuerza o la potencia puramente, de una forma demasiado rígida.

Haz tres series de 10 o 12 repeticiones con cada brazo, o trabaja un día con un brazo, y otro día con otro. ¡Eso sí, no uses siempre el mismo!

Si ejecutas bien este ejercicio, será difícil que te lesiones con él, y vas a incrementar la tolerancia de tus músculos de cara a la ejecución de otros ejercicios.


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