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Crecer como niños de noche

Volvamos los ojos por un momento hacia el periodo de mayor crecimiento de una persona: su infancia.

Después de esa época nunca más se vuelve a producir un ritmo de desarrollo como el de los primeros tiempos de la vida. Los recién nacidos duermen hasta 17 horas al día y a los seis años los niños precisan todavía de entre 11 y 12 horas de sueño diario y curiosamente sólo cuando dejamos de crecer se reduce la necesidad de sueño.

De manera que parece lógico pensar que existe una relación directa entre el sueño y el crecimiento.

Tal vez por eso los grandes campeones culturistas no sólo duermen sus buenas horas de noche, sino que también aprovechan para hacerlo siempre que pueden de día.

La hormona del crecimiento es la que controla el desarrollo general del cuerpo. Pero, ¿sabéis cuando se libera ésta en el organismo? Curiosamente el 90% de la producción diaria de esta hormona se genera durante el sueño.anabolismo nocturno
¿No os parece que puede tener una gran influencia la cantidad de sueño de los bebés con su ritmo de desarrollo? Podéis apostar a que sí, de hecho se sabe perfectamente que los niveles de esta hormona son mayores con la infancia y la juventud y comienzan a decaer pasados los 20 años, para seguir decayendo progresivamente hasta que en la vejez apenas producimos una fracción de la de la juventud. Es a esa falta de hormona del crecimiento a la que se atribuyen muchos de los problemas de la vejez.

De hecho la mayoría de clínicas especializadas en geriatría que han establecido programas de rejuvenecimiento, se fundamentaron durante un tiempo en la terapia del sueño, pero ahora se centran en la administración bajo supervisión médica de la hormona del crecimiento para recuperar la fuerza, energía y vigor perdidos con los años, así como para mejorar la proporción de grasa y músculo y sobre todo estimular las defensas del organismo.

La hormona del crecimiento (HC) constituye el principal modulador del sistema defensivo.

Un alto nivel natural de HC produce más fuerza, mejor proporción entre los tejidos magros y grasos y fundamentalmente una mejor salud, lo que equivale a mayor expectativa y calidad de vida.

Por eso hay tantos científicos volcados en el tema.

De cualquier forma, un adulto suele dormir un promedio de entre siete u ocho horas, lo que supone un tercio del día.

Si dormir no fuese tan importante, ¿por qué iba la naturaleza a diseñarnos para perder durmiendo una tercera parte de nuestras vidas?

Pues sencillamente porque no se trata de ninguna pérdida de tiempo, bien al contrario, porque sin los procesos biológicos que se producen mientras dormimos no podríamos sobrevivir.


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4 Responses to “Crecer como niños de noche”

  1. asique solo tengo que dormir?mucho

  2. tengo 53 años quisiera saber si puedo empesar con ejercicios de gim
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  3. Excelentes consejos muy claros y precisos en las necesidades que se tienen en el dìa a dia para mejorar nuestro desarrollo muscular gracias y felicitaciones!!!!!!
    saludos de Quito Ecuador

  4. w

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