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Aprender a caminar (3)

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La cabeza:

Tu cabeza debe estar siempre bien erguida en la misma línea que la columna vertebral y la vista hacia el frente, no se debe mirar al piso, si se baja o si se tuerce se creará tensión en los músculos y en las primeras vértebras de la columna imposibilitando que el cuello y los hombros se relajen y de esta forma se vea dificultada la respiración.

Aunque se avanza sobre los pies la cabeza es un testigo de cómo se marcha, tu pelo o bufanda se mueven arriba y abajo cuando caminas, prueba cabecear hacia ambos lados cada vez que se realiza un paso, esto indicará que se está haciendo rebotes mientras se camina y que las zancadas son muy amplias, se deben acortar, aunque en tu cabeza se asientan las funciones más estresantes, vista, oído, mente, en ella habita un antídoto que es la mandíbula, se deben aflojar con un bostezo, abrir la boca, lanzar suspiros, etc, de esta forma tu cuerpo se relajará.

Los hombros:

La mejor técnica es llevar los hombros relajados y bajos, tratar de no subirlos cuando se incremente el ritmo de la caminata, ya que de esta forma se gastará energía, si van rígidos, el equilibrio y la respiración se verán afectados, tampoco es muy bueno subirlos  o bajarlos con el movimiento de los brazos ya que se veran forzados y tensos.

Los hombros son una de las partes de nuestro cuerpo donde más se ve reflejado el estrés se presenta en forma de contracturas musculares.

Se deben aprovechar la caminatas para relajarlos por medio de un masaje psíquico, se trata de focalizar tu mente en esa parte del cuerpo poniendo más energía, a medida que se respira, la tensiones y ansiedades se van disolviendo y los hombros se relajarán.

Cada respiración inundara tu cuerpo de paz, se podrá sentir o imaginar que la tesión sale en exceso con cada una de las inhalaciones y con ellas se aspirará mejor.

tecnicas correctas


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